Inversión extranjera generó 20.000 empleos en medio de pandemia

  • EL TOTAL NETO DE EMPLEOS FUE DE 15.000, SOBRE TODO EN EL SECTOR DE SERVICIOS Y DISPOSITIVOS MÉDICOS
  • CINDE CABALGARÁ SOBRE ESA RESILIENCIA PARA INTENTAR CRECIMIENTO DE INVERSIONES DE TRANSNACIONALES EN 2021

La inversión extranjera directa (IED) generó este 2020 veinte mil empleos brutos en Costa Rica, a pesar de los retos que la pandemia del COVID-19 le puso a las empresas exportadoras, sector donde se ubican la mayoría de las inversiones que provienen del exterior.

La cifra la dio a conocer Jorge Sequeira, director general de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde). Sequeira indicó que el total neto de empleo que se generaron gracias a la IED fue de 15.000. Esa cantidad, dijo el director de la agencia de promoción de inversiones en Costa Rica, es una cifra récord histórica.

Los sectores más dinámicos de la IED en generación de empleo durante un 2020 complejo fueron los de servicios y el que fabrica dispositivos médicos; este último es el principal exportador costarricense.

Sequeira celebró las cifras pues, en su opinión, le dicen al país y al mundo que Costa Rica puede seguir creciendo como destino de Inversión Extranjera Directa, que puede seguir generando empleo de calidad, formal,  durante muchos años más.

Ese desempeño, Sequeira como lo calificó como “extremadamente bueno”, pues, dijo, es señal de que Costa Rica ha mostrando “una gran resiliencia” durante la emergencia sanitaria mundial por la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que rompió procesos ligados al comercio mundial y al empleo.

Agregó que el éxito durante estos meses de pandemia en materia de crecimiento de la IED en Costa Rica radicó en una rápida reacción de la institucionalidad ligada al comercio exterior que permitió resolver, dar respuesta y reconfigurar rápidamente el esquema de trabajo de las transnacionales para adaptarse a la realidad que imponer el COVID-19.

“Logramos, como pocos países del mundo, tener una respuesta prácticamente inmediata a las demandas de la pandemia, en tres días logramos enviar a 80.000 personas que están en el sector de servicios a trabajar desde la casa, un 99%. Son muy pocos países del mundo los que lograron hacer eso”, celebró.

Destacó que ese movimiento rápido permitió que Costa Rica atrajera procesos que estaban en otros países de Latinoamérica, de Asia, y desde otras partes del mundo, donde, más bien, sufrieron una interrupción total de los procesos productivos y de servicios.

En el país, en tanto, las cámaras empresariales e instituciones como el Ministerio de Comercio Exterior (Comex), la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) y Cinde, se dedicaron a resolver con rapidez problemas que se presentaron en materia de logística, talento humano, zonas francas, operación de puertos, entre otros, lo que permitió que el trabajo del sector productivo ligado a las exportaciones no se interrumpiera.

El director general de Cinde agregó que el talento humano costarricense jugó un rol fundamental en el récord de generación de empleo a través de la IED, sobre todo en los subsectores tecnologías digitales y centros de servicios compartidos, que están entre los proyectos que más crecen en el país. Sequeira comentó que la labor de coordinación con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y la academia jugó un rol de importancia en este punto.

Por ejemplo, comentó que algunas empresas requirieron de la disponibilidad de técnicos para tomar la decisión de traer procesos que tenían en otros naciones, como Filipinas, Colombia, México e India.

Flujos de IED hacia Costa Rica

Para el 2020 y el 2021 la situación de la Inversión Extranjera Directa cambiaría, producto de la crisis del COVID-19. Cifras en millones de dólares.

Fuente: Cinde con datos del Banco Central de Costa Rica al 2019. 
Nota: Cifras del 2020 corresponden a proyecciones. 

2021 en la mira

Jorge Sequeira comentó durante un foro que organizó la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) que la estrategia de atracción de IED durante el 2021 se basará en gran parte en esa “medalla” que se colgó el país al ofrecer rápidas soluciones a las empresas para impedir que la pandemia afectara sus operaciones.

Cinde apuesta con fuerza a aprovechar el año entrante la tendencia del nearshoring, que es la decisión de las empresas transnacionales de trasladar sus operaciones en naciones lejanas a sus casas matrices, a países geográficamente más cercanos.

La agencia cree que, si el país se empeña en hacer la tarea en áreas como la infraestructura pública y tecnológica, así como en la reducción de costos de producción, entre otros campos, el nearshoring podría significar la diferencia en la reactivación de la economía y la generación de más empleo de calidad, bien remunerado, además de posicionar a Costa Rica en la temática relacionada con la Cuarta Revolución Industrial.

Sequeira comentó que Cinde optó por imaginar la Costa Rica del 2030 y a partir de ahí planear qué tipo de IED será deseable atraer al país.

“Imaginamos un Estado más eficiente, con capacidad de respuesta a la transformación que van a requerir todos los países del mundo, sobre todo en esta etapa post COVID-19 que vamos a enfrentar, un país equitativo, una nación más conectada, un sistema de educación más inclusivo, multilingüe y tecnológicamente democrático”, explicó.

El objetivo final, indicó, es lograr un impacto social y económico pensando en el planeta, las personas y el planeta.

Para Cinde, si el país desea tener éxito en la estrategia, es imperativo que mejore la preparación y disponibilidad de talento humano capacitado para cumplir con las tareas que demandan las empresas transnacionales.

“La propuesta de valor es que las empresas que estén buscando esa estrategia del nearshoring, lo hagan con propósito. Si usted va a tomar la decisión de buscar una geografía alternativa para producción o de servicios, hágalo en Costa Rica, que es un país sostenible, con progreso social”, explicó.

Según Sequeira, Costa Rica también le va a proponer a los inversionistas extranjeros que si desean acelerar sus propósitos de desarrollo sostenible inviertan en su territorio para lograr esos objetivos.

Uno de los pluses que el país le puede ofrecer a ese tipo de inversionistas, según el director general de Cinde, es la matriz energética, con una generación con fuentes renovables en un altísimo porcentaje.

“Una empresa que está buscando ser carbono neutral al 2030 si viene a operar acá, con solo conectarse a nuestra matriz energética, ya va a tener una operación desde el punto de vista de consumo eléctrico prácticamente carbono neutral”, indicó.

En el 2019, Costa Rica fue el destino de $2.426 millones en Inversión Extranjera Directa; este 2020 las estimaciones son que el monto de las inversiones sea de $2.284 millones.

Las Naciones Unidas estimaron al inicio de este 2020 que, producto de la pandemia del COVID-19, los flujos de IED se reducirían a nivel mundial entre un 30% y un 40%.

Fuente: CRHoy.com