Cambios en la legislación, talento humano disponible y una base productiva fuerte empiezan a colocar a San Carlos en el radar de empresas que buscan instalar operaciones fuera del Valle Central.
San Carlos empieza a atraer inversiones bajo el régimen de zona franca, un modelo de desarrollo que durante décadas se concentró casi exclusivamente en la Gran Área Metropolitana.
En los últimos años, sin embargo, cambios en la legislación y el potencial productivo de la región comienzan a abrir espacio para proyectos empresariales que buscan instalar operaciones industriales, agroindustriales y logísticas en el norte del país.
Dos proyectos ilustran ese movimiento en el cantón: Norte Free Zone Park, que inició operaciones a finales de 2025 en barrio Coocique de Ciudad Quesada, y Zona Franca Muelle, un parque empresarial que comenzó operaciones en junio de 2022 cerca de la actual rotonda de la comunidad de Muelle.
Ambos proyectos responden a una misma tendencia: empresas que antes solo consideraban ubicaciones en el Valle Central empiezan a evaluar regiones fuera de la GAM para instalar sus operaciones.
El proyecto Norte Free Zone Park se plantea como un ecosistema empresarial para atraer compañías que operan bajo el régimen de zona franca fuera de la Gran Área Metropolitana.
Juan Alfaro, director de Impacto y Negocio del ecosistema, explica que el proyecto busca facilitar la instalación de empresas de manufactura, servicios y agroindustria en la región.
«San Carlos tiene varios factores que lo hacen muy competitivo para este tipo de inversión» señala Alfaro, quien menciona la disponibilidad de talento humano, la cercanía con sectores productivos y costos operativos más competitivos fuera del Valle Central.
Según la información del proyecto, dentro del ecosistema empresarial se contemplan empresas como:
- EQ Services
- GS Golden Trading Group
- PCC Fresh
- Bosphorus
Estas compañías están vinculadas a actividades como servicios empresariales, logística, comercio internacional y agroindustria sectores que antes tenían sus ojos fijos, solo en el GAM.
«Hoy vemos a San Carlos entrando en el radar de empresas que antes solo consideraban ubicaciones como Heredia o Alajuela», añade Alfaro.
San Carlos entra al radar de las zonas francas
Por su parte, Zona Franca Parque Muelle desarrolla un modelo enfocado en logística, agroindustria y manufactura.
El parque inició operaciones en junio de 2022 y está estratégicamente cerca de la actual rotonda de Muelle, uno de los puntos de conexión vial más importantes del cantón.
Víctor Perera, socio fundador del proyecto, explica que la iniciativa busca aprovechar el potencial productivo de la Zona Norte.
«La Zona Norte ya no es solo una región agrícola. Se está convirtiendo en un nodo agroindustrial y logístico emergente», señala.
Dentro del parque ya operan o desarrollan proyectos varias empresas. Entre ellas destacan:
- UPL, dedicada a la distribución y logística de insumos agrícolas para la región.
- Polyplants Costa Rica, empresa de capital europeo enfocada en biotecnología agrícola y desarrollo de cultivos mediante invernaderos de clima controlado.
- SuperFood, empresa agroindustrial que inició su proceso de manufactura en enero de 2026 con producción de jugos, pulpas y frutas congeladas destinadas a mercados internacionales.
- Spalco Industrial, empresa vinculada al sector metalmecánico e infraestructura industrial.
Además, el parque incluye operaciones logísticas que permiten manejar importaciones y distribución de productos hacia Centroamérica.
«El servicio de logística es una novedad para la Zona Norte, evitando el desplazamiento de importaciones hasta el Valle Central», explica Perera.
La llegada de estas empresas refleja una transformación en la economía regional. Durante décadas, gran parte de la producción agrícola de la Zona Norte se exportó como materia prima. La instalación de plantas de procesamiento en la región permite ahora transformar esos productos y agregar valor antes de su exportación.
Esto abre nuevas oportunidades para productores agrícolas, empresas logísticas y proveedores industriales.
«El modelo busca integrar la cadena completa de valor agroindustrial, desde la producción agrícola hasta el procesamiento, empaque y exportación», señala Perera.
El reto de la infraestructura
A pesar de las oportunidades que representan estas inversiones, uno de los principales desafíos para consolidar este crecimiento sigue siendo la infraestructura vial.
La carretera San Ramón – San Carlos fue concebida hace más de cinco décadas como un eje estratégico para conectar la Zona Norte con el Valle Central, pero el proyecto continúa avanzando por etapas y aún no está concluido.
Además, la operación de un tren de carga sería vital para por ejemplo, Parque Muelle y otras empresas del sector agroexportador del cantón; proyecto cuyo avance está limitado a fases burocráticas con poco avance palpable para los que lo esperan.
Para el sector productivo, completar esta vía permitiría fortalecer la conexión logística entre la región norte y los principales puertos del país.
Mientras tanto, la aparición de parques empresariales bajo el régimen de zona franca empieza a mostrar señales de una transformación económica en el cantón.
Después de décadas en que estas inversiones se concentraron en el Valle Central, San Carlos comienza a posicionarse como un nuevo punto de interés para el desarrollo productivo fuera de la Gran Área Metropolitana.